El que piense estar firme II

Tras ver los cuatro pecados principales mencionados en esta porción escritural, vamos a retomar el versículo en cuestión:

“Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga
1 Corintios 10:12

Analicemos nuestras vidas a la luz de lo aquí descrito, como cristianos tenemos luchas contra tendencias pecaminosas como las anteriormente mencionadas y vistas en el ejemplo de Israel.
¿Hay en nuestra vida  alguna o varias de estas tendencias pecaminosas?, casi con toda seguridad podemos asegurar que sí.

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros”                            
1 Juan 1:8

No nos enorgullecemos cuando pecamos desagradando a Dios, cosa que nos gustaría que fuese cambiada al toque para que nuestra vida fuese perfecta.
Todo cristiano quiere estar firme para no caer y eso viene de Dios, solo él pone en nuestro corazón renovado ese deseo de agradarle siendo sacrificios vivos de olor fragante Romanos 12:1, la realidad es que aún arrastramos la naturaleza caída y tendencias pecaminosas que debemos combatir.

“Pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros”
 Romanos 7:23

Con ello no estoy haciendo una invitación a pecar deliberadamente.

Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios”
1 Juan 3:9

 El pecado pasado, presente y futuro fue perdonado por los méritos de Cristo en la cruz, Dios ya sabía que íbamos a pecar de modo que no se sorprende, de nuevo digo no usemos la libertad como ocasión para el libertinaje.

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”
Gálatas 2:20

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros”
Gálatas 5:13

Teniendo presente como hijos adoptivos de nuestro Padre celestial por adopción ya sabemos que:

-Hemos sido salvos por gracia y ahora nuestro fundamento es Cristo.
-Hemos sido perdonados y capacitados por los méritos de Cristo en la cruz para ser aceptos antes Dios Padre y tenemos al Espíritu Santo en nuestras vidas como consolador y guía.
-Como hijos no queremos pecar “Salmo1:2”, pero aún pecamos “Romanos 7:23”, “1 Juan 1:5-10

Quiero añadir a modo de cierre una última consideración a tener en cuenta y es nuestra responsabilidad, la santificación experimental acorde a su voluntad, precedida por la santificación posicional la cual nos otorga Dios Padre por los méritos de Cristo.

En la Biblia he podido encontrar sesenta y dos versículos que hablan sobre la santificación, un número considerable para entender que es un punto importante, importante porque es un mandato divino expresado en su voluntad explícita.

“Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación”
1 Tesalonicenses 4:3

Sobre la santificación posicional podemos encontrar muchísimos versículos, adjuntaré algunos que son muy conocidos, pero te animo encarecidamente a que por tu cuenta busques y descubras la riqueza de la Biblia en este tema en concreto.

“Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos”
Hebreos 2:11

Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”
Efesios 1:4

“Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad”                  

 2 Tesalonicenses 2:13

“Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas” 
1 Pedro 1:1-2

“Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,  que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. 
En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad” 
 Efesios 1:4-11
“Justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios”
1 Corintios 6:11

“Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención”
1Corintios 1:30

“Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta”    

 Hebreos 13:12

Hay tanto de lo que hablar tras leer estos versículos, pero voy a centrarme en la santificación posicional. La seguridad y paz que nos dan estos versículos no tienen parangón, Dios tomó la iniciativa y nos capacita para poder obedecerle en santificación experimental “1 Pedro 1:1-2”.

Cuando hablamos de santificación experimental y estar firmes, estamos hablando de lo mismo, el cristiano estará firme si su cimiento es Cristo, podrá pecar y ser desobediente en ocasiones, pero su desea será agradar a Dios el cual al justo levantará siete veces si siete veces cae, es fiel y justo para perdonar nuestros pecados.

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”
1 Juan 1:9

“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse;
Mas los impíos caerán en el mal”
Proverbios 24:16

Aquí os dejo unos versículos que explican perfectamente como Dios demanda a sus hijos una vida activa de santificación experimental:

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”
Romanos 12:1-2

“Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”
Colosenses 1:10

“Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”
Efesios 4:15

“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”
Hebreos 12:14

“Dame, hijo mío, tu corazón,
Y miren tus ojos por mis caminos”
Proverbios 23:26


Quiero animarte a pensar detenidamente en estos aspectos de nuestra vida relacionados con la santificación y la vida diaria, es fácil pasarlo por alto pero como hemos podido ver, muy importante.
Personalmente me ayuda mucho sumergirme en las escrituras y hacer un estudio profundo, para poder entender con la ayuda del Espíritu Santo tantas verdades que deben ser vivenciales en nuestro caminar.
Si eres hijo de Dios, te exhorto a ser firme en tu determinación de vivir dando la gloria a Dios con una vida dedicada a él, de santificación y obediencia. Si tenemos que pedir perdón porque hay en nuestra vida cosas que no están bien, podemos acercarnos confiadamente ante su trono “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh DiosSalmo 51:17”, ¡no perdamos tiempo y pongámonos  manos a la obra!.
No dejemos que una falsa auto-condenación nos deje enfriarnos o alejarnos, Dios es nuestro oportuno socorro en todo momento y como padre desea darnos lo mejor conforme a su perfecta voluntad.
Confianza tenemos para con Dios y descanso en sus infinitas promesas, así que esforcémonos en trabajar en esa santificación experimental que a Dios agrada, buscando su reino de modo que el resto sea dado por añadidura.

Soli Deo Gloria.






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